Os dejo un texto muy apropiado para reflexionar el evangelio de las Bienaventuranzas que la Iglesia nos propone para la Solemnidad de Todos los Santos, hombres que vivieron el programa de vida de Jesús contenido en esas bienaventuranzas. Son las bienaventuranzas del mundo moderno, de los dioses que el hombre se fabrica para creerse dios, para intentar ser más grande que cualquier otro. En fin, un buen resumen de lo que el hombre de nuestro mundo puede ser si no se fija en el código vital que Jesús nos propuso para ser santos.
Las Bienaventuranzas del mundo
Dijo el Falso profeta:
“Felices los Ricos, porque ellos lo tienen todo y poseen la
tierra...
Y dijo el dios Tener: Si quieres venir tras de mí, ve... acumula todo lo que puedas, no lo compartas con nadie y sígueme. Nunca estarás solo, tendrás muchos amigos y nada te faltará. Quien más tiene más vale.
Felices los
Conformistas porque todo os va bien y nadie tiene que consolaros...
Y dijo el dios Comodidad: Si quieres seguirme, ve y prueba de todo un
poco pero sin comprometerte con nada
ni con nadie. No seas creativo, no te comas el coco, adáptate a lo que hay. Puedes hacer lo que quieras pero sin mojarte, incluso celebrar la
Eucaristía..., no soy un dios celoso, eso sí y en esto soy muy exigente, que
estar cómodo sea lo más importante de tu vida.
Felices los poderosos,
los trepas, ya que ellos hacen lo que les dé la gana sin que nadie les vacile.
Y dijo el dios Poder: Ve... pisa a quien puedas, haz la pelota,
miente, machaca con tu crítica y créetelo... ¡eres el mejor!. Pásaselo por
delante de la cara a los demás. ¡Ah! Y de vez en cuando haz algo bueno. Perdona
a alguien la vida, pero eso sí; díselo a todo el mundo que has sido tú, no
vayan a pensar que pasas
de los demás.
Felices los Superficiales,
los que viven de apariencias dando el pego, porque siempre estáis de moda.
Y dijo del dios Masa: Ve, disuélvete
en el mogollón, ponte las marcas que te diga, da como puedas culto al
cuerpo. No preguntes el porqué de las cosas, si todo el mundo lo hace no hay
duda que está bien. ¡Ah! Y algo muy importante: señala con el dedo a quien no
me siga. No te compliques en ser, yo seré por ti.
Felices los
fríos de corazón, porque nadie os la pega.
Y dijo el dios Yo: Ve, desconfía de todos, especialmente de los
pobres, aprovéchate de ellos. No ames pues
el amor roba tu intimidad. No dejes que entre nadie en tu vida. Tú mejor utiliza las
personas y siempre serás libre. Date cuenta de lo mucho que te ofrezco...
Mi precio, no te lo vas a
creer, es la monotonía y la depresión. Pero eso sí, no se lo digas a nadie.
Felices vosotros cuando os
aplaudan y os admiren. Alegraos porque será
grande vuestro prestigio y la fama estará siempre con vosotros. Bien os habéis
ganado la recompensa. Benditos vosotros porque vuestro es el éxito en el reino
de la tierra”
Amén
César Marcos, 28-1-96.



























